lunes, 4 de enero de 2010
Pobre regalo de cumpleaños
No espero que les guste pues todos sabemos que es malo y lleno de... bueno, más bien está vacío el poema. No trascenderá, como tampoco yo lo haré.
Décadas
Como todos los días de marzo
hoy amaneció siendo invierno.
Hoy desperté viviendo un enero
como sucede todos los mayos.
Luces de memoria sortean grietas
en los vastos muros del tiempo,
repiten hasta el hastío temas
insolentes que pretendo lejos.
Agoniza y se torna cliché
la dorada arena del reloj.
Tolerarme vivir, grave error
indispensable de cometer.
El genio que nunca vivió, muere,
ingenuo pensó: todo es posible,
necio quien no entiende y no se rinde.
‘Saber’ fue su ley, o eso se cree.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Y los ganadores son...
Me place que este año el concurso haya sido por demás exitoso. Contamos con seis participantes y aunque son de notar las grandes ausencias como Joel y Mari-Nieves, pudimos deleitarnos con nuevos participantes. Debo decir que fue muy dificil para el jurado elegir a las ganadores de este año, pues todas fueron por demás magistrales. Sólo pude descalificar a una calaverita pues no cumplía con los requisitos básicos de la convocatoria.
En fin, estos son los resultados:
Primer lugar: Carlos M.
Segundo lugar: Guillermo S.
Tercer lugar: Claudia G.
Menciónes honoríficas: Balam H. y Adalberto V.
La ceremonia de premiación se llevará a cabo en la ciudad de México en fecha próxima (espero que esta vez sí sea próxima) los gastos de translado del líder supremo corren por cuenta de los ganadores (espero que hayan leído las letras chiquitas en la convocatoria) . El lugar de la premiación está por definirse. Los premios a los ganadores son los siguientes:
Primer lugar: El Aleph, de Jorge Luis Borges
Segundo Lugar: Ficciones, de Jorge Luis Borges.
Tercer lugar: Antología poética de Jorge Luis Borges
Menciones honoríficas: regalo sorpresa.
Creo que está por demás decirlo, pero son los libros favoritos del Tintero y salen directamente de su biblioteca personal. Sé que son algo modestos los premios, pero guardan un valor especial y muchas anéctodas. Estoy seguro que los ganadores compartirán el aprecio de su antiguo dueño.
Eso es todo por hoy. Den sus felicitaciones a los laureados y den su apoyo para seguir en años venideros con este tipo actividades lúdicas.
He aquí las calaveritas ganadoras:
Sin título, por Carlos M.
La parca muy sobria andaba
por los pasillos de la UNAM,
queriendo desconchabar
a dos que tres literatos,
de ésos que son ingratos.
Cuando topóse con Claudia
dijo: "por ésta empiezo,
ya que es culta y coqueta,
¡qué mejor comienzo!".
En el siguiente salón,
encontróse con Ramiro
y dijo: "quisiste huir,
pero de mis manos no pudiste,
ahora sí que te retiro".
Seguía contenta y alevosa,
consiguiendo de aquí y allá,
de paso a la "Bella airosa",
se llevó a Luis consigo,
uno más de los de acá.
De camino hacia el Norte de México
andaba buscando otros infantes
cuando se tropezó con Jair
y se lo llevó (los dos muy cantantes).
Aunque la Calaca es modesta,
no sabe nada de química
por eso le dijo a Joel:
yo te llevo pa' mi orquesta.
Algo le faltaba a la Flaca,
cuando pensó: "qué tontería,
que me faltan dos que no tengo:
Marinieves y Guillermo,
la primera por su abolengo,
el segundo por su algarabía".
Y aunque quiso muchos más,
ya estaba la Parca cansada,
así que quedó empacada,
con sus libros y sus huesos,
su sonrisa y lo demás.
Sin título, por Guillermo S.
A Arturo se lo llevó
la calaca analfabeta,
el coordinador con treta
de la muerte se escapó
Dicen que también se va
los lunes de la oficina,
canta en el metro y se afina,
ni de maestro gana más.
Yosahandi falleció
en ciudad de Guatemala,
Pues la muerte encontró mala
la novela que leyó.
La maestra le había dicho
que dizque sí era muy buena
pero con toda la pena
la calaca la mató.
Jaír encontró su muerte
Cuando llegó a Monterrey
Todos se lo hicieron güey
Pobre, tuvo mala suerte.
Decían que venía de Neza
En donde la raza abunda
y la muerte, nauseabunda,
lo liquidó con presteza.
Sufrió muerte dolorosa
Mi querido amigo Yeicko.
Murió justo como Keiko
La ballena tan famosa.
Ambos murieron ahogados:
La ballena en mar aciago,
el pobre Yeicko, de briago,
ahora los dos son llorados.
El que sufrió muerte adversa
Fue el pobre de Luis Manuel
Pues como al buen Juan Gabriel
Le rechina la reversa.
En Hidalgo ahora es velado
En Querétaro lo extrañan
Y sus profes lo regañan
Pues aun muerto es reprobado.
Para Rosario, por Claudia G.
Cuando la Muerte rondaba
Rosario se acobardaba,
A escribir se sentaba,
Y a esconderse jugaba.
Si en vez de letras tuviera
Una buena y fuerte vara
En vez de enviarle palabras
Una tunda le daría.
Lejos de Chiapas se iría
A esconderse de la Flaca
Así en Israel vivía
Con Gabriel su niño amado.
Segura de haberse librado
Tranquila su casa alumbraba
Mas la lámpara esperaba
Las señales de la Parca.
Una noche de descuido
Rosario confiada estaba
Mas si la hora es la indicada
No hay letra que la detenga.
Entre llantos, palabras y alushes
Nos quedamos sin Rosario
Que ahora cuenta sus cuentos
En algún lugar lejano.
Los fósiles del SUA, por Balam H.
Al inicio de semestre
treinta eran, bien armados.
Aumentó tantito el tueste
y a morir todos los pelados.
Grandes gentes estuvieron
Pero poco a poco se murieron.
He aquí la gran historia,
con explicación satisfactoria.
Don Galleto fue el primero,
extraño zombie catalán
que siempre reclamaba fuero
y de la controversia era imán
Acerca de él uno escribió,
un personaje distinguido.
Uno que el SUA no acabó,
y de la muerte es forajido.
Cardona Boldó Ramiro,
Su objetivo dio un gran giro
Cuando lo atacó la decepción
Y del SUA fue al panteón.
Solo pocos sobreviven,
contados seres con fortuna.
Mari Nieves es de ellos,
y se fue sin falta alguna.
Personaje más ilustre
En todo el siglo no ha de haber
Pues esta gran mujer lacustre
Medallas ganó por su saber.
Hay también una dentista
que para ahora ya salió.
Pasó materias como artista
y de ser fósil se libró.
Pero válgame que horror,
todavía no han matado
a ese monstruo del infierno
que nunca a nadie ha ayudado.
Bien saben de lo que habló,
pues hay un ser en la carrera
que aburre igual que el mismo diablo
y con exposición mata la fiera.
Pero hablemos de los moribundos,
que pocos de ellos no son.
A la UNAM van los inmundos,
disque a acabar con decisión.
Laksmi, Jairo y Balam
son solo algunos de ellos.
Parecen moros del islam
pues ocupan el SUA con desuellos.
Yeicko nos abandonó
pues por un tiempo no volvió.
Desde hace un rato se aparece
Y su fantasma crece y crece.
Yuri, Luis y muchos más
también rondan los pasillos.
Sus fantasmas van detrás
de la titulación como caudillos.
En estas aulas mejicanas
Todos se van rezagando
según que le echan muchas ganas
pero ero sí, siempre faltando.
A Carlos Fuentes, por Adalberto V.
Carlos Fuentes ha partido,
se le recuerda en verdad...
Y las cosas que él ha escrito,
las leí en mi mocedad...
Con "Aura", ! Como guste !
de su prosa y de su verso...
recuerdo que me asusté
del final... qué gran suspenso....
Si este verso no compite,
con las calaveras otras,
puede ser, que me desquite,
y te mande yo mas obras....
martes, 13 de octubre de 2009
Concurso de calaveritas 2009
1. Podrán participar todos los lectores y no lectores de este blog.
2. Los participantes deben enviar sus trabajos a más tardar el día 29 de Octubre de 2009
3. Se deberán enviar máximo tres calaveritas.
4. Los personajes utilizados para las calaveritas deberán ser intelectuales mexicanos que hayan vivido (o sigan viviendo) en los siglos XIX, XX y XXI.
5. Los premios para los primeros tres lugares son libros seleccionados de la biblioteca personal del Tintero cuyos títulos se mantienen en secreto. Adicionalmente los trabajos ganadores serán publicados en http://lucidez-insensata.blogspot.com/
6. Los resultados serán publicados en http://lucidez-insensata.blogspot.com/ el día 31 de Octubre de 2009.
7. La decisión del jurado será inapelable.
8. Lo no previsto en la presente convocatoria será resuelto por el H. jurado calificador.
¡Participen! No pierdan la oportunidad de mostrar al mundo sus cualidades literarias.
sábado, 25 de julio de 2009
Arena en mis zapatos
Entonces, Héctor levantó la mirada, se tocó la frente y continuó hablando —Resumiendo, ningún crimen queda impune. Aquel infeliz pagará con su sangre la infamia que cometió. El único deber de los deudos es rogar a Dios por el alma de Patricia y desasirse de cualquier ambición de venganza… Es todo y gracias por escucharme— Se aseguró de que el traje negro estuviera correctamente abotonado y que el nudo de la corbata gris permaneciera impecable. Llevó sus pasos hasta donde los padres lloraban. No dijo nada pero, como si fuera a su propia madre, besó el cabello de una afligida mujer que no escuchaba discursos condolientes ni percibía otra presencia que la de la amargura y las ganas de morir. El señor de la casa estrechó la mano extendida hacia él con un débil apretón. Tenía los ojos teñidos carmesí, las marcas de tiempo en el rostro más delineadas que nunca y con una voz carraspeante agradeció al joven el apoyo brindado.
II
Ambos permanecían callados en el automóvil. Su hermana maniobraba con pasividad y su perfil insatisfecho delataba una idea inquieta circulando en el ambiente que trató de disimular con una expresión burdamente casual. —¿Sabes si han encontrado al asesino?— Con tono irritado él res-pondió que de ser así no hubiera demorado en decírselo. No era extraño que Kira preguntara obviedades y tampoco lo era la hostilidad de Héctor hacia, lo que según él, eran las consecuencias menos graves del poco ingenio familiar.
—¿Dónde encontraron al cadáver? —Cuestionó ella después de unos minutos y ya sin el enfado que le provocaba la constante postura altanera de su hermano. —En la playa… en Cayo Sombrero —explicó—. Si necesitas más detalles, no te los puedo dar. No es mi costumbre importunar a los dolientes con observaciones morbosas.
—Sé que es algo difícil para ti e incomprensible para mí —observó Kira— pero creo que te estás culpando, y por lo mismo sufriendo, por algo que pudiera no ser tu culpa. Si el asesino estaba planeando el asesinato, como parece que lo hizo, entonces pudo ser esa noche o cualquier otra. Algún día tenía que estar sola. No podías acompañarla por siempre. Pudiste ir a ver a tus amigos al siguiente día o la siguiente semana y hubiera sucedido lo mismo… No se trataba de un asesino circunstancial.
—Pero… ¿Por qué alguien querría matarla? No lo entiendo.
III
Kira entró primero en la habitación, levantó la ropa que aún estaba húmeda la echó en un cesto y le dijo a su hermano —Acuéstate, descansa y no pienses más en ello. No lo merece. Además esa novia tuya jamás me gustó para ti —Héctor sorprendido miró a su hermana y ella se detuvo al ver esa expresión —¿Qué te pasa? ¿Por qué esa cara? ¿Qué te sorprende? —Ella se encogió de hombros y se inclinó al suelo. Ambos se miraron de nuevo y quizá, sincronizados, vieron el mismo objeto en el suelo —¿Por qué tienen tanta arena tus zapatos?
lunes, 20 de julio de 2009
Para conmover
Hoy me detengo a felicitar a dos personas de entre ese puñado de elegidos que consiguieron las primeras dos medallas para un país que jamás había conseguido ningún reconocimiento en tal competencia. México desde hace 18 años participa en dicho evento y aunque no puede culparse al decadente sistema embobativo nacional de la nula pesca de reconocimientos en disciplinas cognoscitivas, sí puede suplicársele que deje de comprar hummers y en verdad haga algo por elevar el nivel educativo nacional.
Los nombres de estos dos jóvenes están resonando quizá muy poco para mi gusto (o comparado con mi euforia), pues sé que estar colocado en una butaca compitiendo con otros jóvenes brillantes es una situación nada sencilla. David Hernández y Edgar Sánchez han conseguido lo que ningún otro mexicano había hecho y no merecen menos que el reconocimiento y la felicitación de cada uno de nosotros. No podemos decirles que estamos orgullosos, pues sería hacerlos menos. Nadie ha hecho nada por ellos ni ayudó a que consiguieran lo que hoy han logrado (con excepción de su familia, amigos y profesores). Afirmar que es un logro de la nación es un error y una ofensa para estos jóvenes que sólo merecen nuetra admiración. Su esfuerzo, su estudio, su dedicación, su esmero, sus capacidades sólo a ellos mismos pertenecen. Incluso la felicidad que deben sentir, nadie más la compartirá. ¿Puede haber algo más emocionante que el momento en que uno sabe? [Volpi: 2002, p 250]
Aunque los jóvenes Roberto Carlos Velázquez Nava y Eduardo Alva Avila no figuran en las felicitaciones de los medios yo les expongo mi más sincera admiración como colega. Estoy seguro que hablo por toda la comunidad del honorable CECyT Juan de Dios Bátiz (Voca 9) cuando les externo estas felicitaciones por su participación en la Olimpiada. Sin duda han hecho un buen papel y confirman como toda la vida que Voca 9 fue, es y seguirá siendo la escuela de nivel medio superior de mejor nivel educativo, además de ser la que más genera científicos, investigadores e ingenieros de primer nivel.
¡La técnica al servicio de la patria!
martes, 14 de julio de 2009
A tu memoria
Publicaré continuación un poema que no teme parecer insustancial y falto de retórica, ya es bien conocida mi poca habilidad con la poesía. Lo publico con el único afán de recordar a quién compartió conmigo parte de su vida.
Recuerdo tu nombre,
Y me resulta caro,
Como esos poemas rojos
Alma y guerra en mi pecho.
Recuerdo tu nombre
y grito mis llantos
para que escuches
este cariño extraño
olvido tu nombre
y lo suspiro
comienzo a extrañar
y no me conozco
solo conozco tu nombre.
domingo, 7 de junio de 2009
Mutatis mutandis
Era un escritor arrogante, fatuo e inútil como todos los de su clase. Se jactaba de escribir historias magistrales y de ser un genio desdeñado. Muy pocos, o quizá nadie, ha leído una línea completa de Heriberto Paz.
Lo cierto es que un solo texto ocupó toda su vida. Lo inició cuando sus estudios universitarios concluían. ¿Era un cuento, una novela, un ensayo? Eso no tiene importancia, más vale que no la tenga. El escrito se hundió junto con un portafolio en un río silencioso. Heriberto lo arrojó, desde un puente colgante. ¿Qué motivos tuvo? Los suficientes para darse cuenta de su incompetencia literaria. ¿Quién no haría lo mismo al ser tan estúpidamente perfeccionista?
La versión primitiva del texto la guardó con la vana ilusión de que un día fuera comparada con su versión ulterior para así demostrarse a sí mismo el poder de su genio creativo. Hizo una primera corrección pero la consideró demasiado insustancial así que dejó transcurrir casi dos meses sin ver una sola línea. Regresó lleno de ideas que incluyó en el nuevo escrito y en cuanto estuvo preparado releyó su creación. No quedó satisfecho. Eliminó palabras, líneas, párrafos enteros, pero siguió sintiéndose irrelevante. Una vez más se preparó y tomó tiempo para discernir con mayor claridad sus decadencias y cualidades. Cada noche, cada amanecer, cada momento bohemio, era pretexto perfecto para estudiar su obra y crear los elementos innovadores que lo habrían de llevar a la cima.
Pronto, las modificaciones, pasaron a ser fundamentales en su vida, se convirtieron en su pasatiempo, en su segundo trabajo, en un deliro extático permanente. Había días en que agregaba un acento o quitaba una coma, pero había otros en que su creatividad léxica afloraba y se permitía cambiar casi todas las palabras por cultismos y tropos exóticos. En ocasiones, sólo se sentaba a ver el humo de un cigarro elevarse y a filosofar sobre la importancia de su literatura.
Fueron treinta y un años los necesarios para que el escritor viera colmada su obra. No sé cuantas hojas de papel, lápices, plumas, y lágrimas utilizó, pero al final quedó satisfecho. Se asombró por la elocuencia y sagacidad de cada palabra en la construcción que era nada más suya. Sólo hacía falta una cosa. Comparar el texto definitivo con el primero. ¿Qué maravillas tendría sobre el texto original? ¿Cuánta supremacía habría conseguido con tantos años de esfuerzo? El resultado fue paralizante. Cada coma, cada punto, cada línea, cada palabra, eran exactamente iguales.