jueves, 1 de noviembre de 2012

Y los ganadores son...


Me complace compartir con el público los resultados del tradicional concurso de calaveritas que cada vez cuenta con mayor participación y por lo tanto mayor competitividad.

Lamento que no todos puedan quedar en los primeros lugares pero mi presupuesto es reducido y este magno evento lo realizo más que nada por el deseo de compartir literatura con todo el mundo.

Sepan que además de los premios ya anunciados en la convocatoria, los ganadores se han hecho acreedores a mi más alto aprecio y tienen en mí a un amigo sincero.

El evento de premiación aún no está confirmado en fecha, lugar y hora, pero tengan por cierto que se llevará a cabo. En el peor de los casos enviaré los premios a sus domicilios.

Y para no hacer más de emoción el asunto, publico en este espacio a los ganadores tal y como el jurado lo ha determinado. ¡Muchas felicitaciones a los ganadores!

Primer Lugar: Claudia G.



Estaba la muerte enfadada, por tanta palabra enmielada,
disgustada circulaba mientras pensaba asombrada.
¿Quién escribe los horrores que inundan Sanborn´s y Walmart?
¿En dónde hallará la Calaca a tan infausta creadora?
En su búsqueda implacable, muchas viviendas miró,
hasta que al fin encontró  la causa de sus enfados.
¡Cursi es la acartonada dama !
¡Falsa y torcida sonrisa enmarca su cara gastada!
Escribe vanas palabras, en su mente originadas,
aunque también con descaro,
por suyas en falso firma,
de otras personas las frases.
Al ver la Parca este plagio,
se decidió a castigarlo.
Así entre teclas y textos,
discreta se puso a esperarla,
a la menor cursilada,
 liberaría su guadaña,
Muy preparada esperaba cuando  de nuevo leía:
“si el amor eres tú,  el éxito y tu felicidad también…”
Sin esperar ni un minuto,
la Parca  mató al tormento,
y  envuelta en cursi melcocha,
ejecutó a Gaby Vargas.
Por fin el mundo descansa,
de tan odiosa presencia,
la Muerte celebra ociosa,
tras esta acción tan preciosa. 



Segundo lugar: Guillermo S.



Estas calaveritas de escritores,
que Jair nos encargó con desenfado,
son sólo para burlarnos de los peores;
De esos, cuyos libros regalan en Sanborns.

Comenzaré por citar al buen Cuauhtémoc,
que hizo esa joya “Juventud en éxtasis”;
una obra digna de aplausos y de premios
para los estultos que la leen con énfasis.

De Coelho el prócer ahora hablaré,
quien escribe libros como hornear bizcochos:
lugares comunes, tópicos, clisés,
dignos de un guionista del chavo del ocho.

Pero debo confesar un pecadillo:
nunca leí nada de los denostados;
Así que los grandes textos de estos pillos
están siendo sin base vilipendiados.

A la que sí una vez tuve que leer
Fue a Mastreta con su: “Arráncame la vida”;
Arrancómela el tedio; años después
cómo lamenté tantas horas perdidas.


Tercer Lugar: Juan Carlos A.



Carlos Cuauhtémoc Sánchez

Bella dama blanca, llegó a buscar,
al escritor de novelas poco popular.
Se encontró con el consejero de las letras,
con el feo que te enseña a volar y tus metas,
con culpas, alcanzar. 

Lo encontraron falto de juventud,
en su cara el éxtasis fingido,
desesperado fue su alarido.
Pobre, murió con lentitud.

Un golpe en la cabeza dicen,
su sangre de campeón hizo brotar. 
Para siempre se ha ido,
aquel que a tus padres hace llorar.  

En el otro mundo se encuentra,
dando pláticas de superación personal
y pretendiendo que escribe… 
con perfección angelical. 

lunes, 8 de octubre de 2012

Tradicional concurso de calaveritas



El Tintero nuevamente los convoca a participar en el ya tradicional Concurso de calaveritas "La vida no vale nada", en donde las buenas rimas y el humor nos recuerdan que la muerte le hace los mandados a los mexicanos. El tema para este año es "La muerte de los malos escritores".


Las bases del concurso son las siguientes:

1. Podrán participar todos los que hayan leído la presente convocatoria.
2. Los participantes deben enviar sus trabajos a más tardar el día 31 de octubre de 2012 por correo electrónico a: jmbfluke@yahoo.com.mx.
3. Cada participante tiene la oportunidad de enviar hasta tres calaveritas distintas.
4. Las calaveritas deben hacer referencia a malos escritores y hacer burla de su obra.
5. Los premios para los primeros tres lugares son:
  • Primer lugar: Una calaverita de chocolate y una moneda de plata.
  • Segundo Lugar: Una calaverita de chocolate y una moneda de plata (más pequeña).
  • Tercer Lugar: Una calaverita de azucar y un libro cuyo título aún no está decidido, pero que vendrá directamente de la biblioteca personal del Tintero.
  • Todas las calaveritas serán publicadas en http://lucidez-insensata.blogspot.com/
6. Los resultados serán publicados en http://lucidez-insensata.blogspot.com/ el día 1 de noviembre de 2012.
7. Cualquier lugar puede declararse desierto.
8. La decisión del jurado será inapelable.
9. Lo no previsto en la presente convocatoria será resuelto por el H. jurado calificador.


No duden en participar y en hacer extensiva la invitación a sus conocidos.

martes, 14 de junio de 2011

Aniversario luctuoso

Ya sé que puedo ser algo molesto con mi fanatismo borgiano, pero me importa realmente poco lo que puedan pensar. Hoy quiero publicar dos grabaciones de Borges aprovechando la fecha del 25 aniversario luctuoso de J. L. B. Aqui los poemas y las grabaciones:



El Amenazado

Es el amor. Tendré que cultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes,
los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.


El enamorado

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lámparas y la línea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persépolis y Roma y que una arena
sutil midió la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Sólo tú eres. Tú, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.

viernes, 18 de junio de 2010

Que descance en paz





Hoy me hago un pequeño espacio en el trabajo para expresar la tremenda conmoción que me provocó escuchar una noticia que a mi gusto personal debería estar en todas las primeras planas y no aquel espectáculo absurdo que no enriquece el espíritu de nadie.

No hay nada más grato que un libro que le acompañe a uno en momentos de soledad, ni nada más apreciable que una historia, una metáfora, una reflexión o una protesta y José Saramago fue para mi eso, un pensamiento que estuvo ahí en los trastabillantes pasos de adolescencia, fue la reflexión que me hizo cuestionar, fue la historia que alimentó mi imaginación, fue parte del impulso que requerí para hacer la carrera en letras, fue un ejemplo a seguir y un personaje qué recordar.

No me importa si caigo en lo cursi, pero me es necesario expresar este fuerte dolor que sentí cuando escuché la noticia. Como si hubiese sido un pariente o amigo mío, empecé a sentir un vacío y una necesidad de honrar su memoria, como ocurre con las personas que uno admira y respeta. He leído casi completa su obra y la completaré seguramente este año, quizá sea esa la mejor manera de honrarlo y hacerle llegar mi sentir en donde quiera que esté. No pretendo decir que nos hará falta o que lo hemos perdido, todo lo contrario, ya lo habia ganado el mundo desde hace muchos años leyéndo sus historias y sus pensamientos. No, nos hará falta, porque afortunadamente siempre podremos tenerlo en el buró de lectura o en el transporte público.

Los inmortales no mueren y José Saramago no ha muerto, ni morirá. Al menos en no en mi memoria ni en mi librero.

domingo, 2 de mayo de 2010

Poemas sueltos (de la panza)

Hoy que estoy dándole duro a la escritura se me antojó publicar algo de lo que he escrito. No son tan buenos poemas, pero como diría mi psicólogo es lo que hay y deberán conformarse por el momento con estas letras trastabillantes.

Te irás de nuevo

a Z. D.

Hoy y mañana recordaré que fuiste
compañera en los números y en las letras,
consejo para el extraviado,
y enemiga de mi soledad.

Caminamos algún tiempo hombro a hombro,
nos distanciamos en caminos paralelos,
nos visitamos en el recuerdo,
nos recordamos sin piedad.

Pero te irás.
Y nos despediremos.
Y ocultaré el rostro detrás de una cortina de humedad.


Salve

a S. C.

Entre tu vientre y el cielo
dos sueños de arena
ocultan multitudes.

Guardamos ahí mismo
un altar de piel
arrepentido de sus plegarias.

Con sonidos sordos
dábamos un respiro
agotábamos al dios.

Entre tu vientre y el cielo
no hay libertad
que nos salve.

domingo, 14 de marzo de 2010

Volver

Pero el viajero que huye
tarde o temprano
detiene su andar.

Y aunque el olvido
que todo destruye
haya matado mi vieja ilusión
Volver, Carlos Gardel

No sé si es la intuición o ese obsesivo pensamiento trágico lo que me ha acompañado desde que fui consiente de mi existencia, pero casi todos mis buenos y malos momentos los he anticipado incluso con años de antelación. Por momentos, me satisface construir mi propio camino, rechazar el pavimento, buscar una vereda olvidada, descubrir a extrañas criaturas... Pero hay ciertas premoniciones que no termino de perdonarme. No es que el factor sorpresa pudiese cambiar las cosas, pero por momentos me siento arrepentido de tomar el camino colmado de guijarros y de negarme a usar protección para los pies.

He conocido en mi vida dos maneras de recorrer el camino; ninguno sencillo pero el primero lo agoté, tal como hoy presiento agotado el segundo. Según una frase atribuida a Eistein, si uno desea resultados diferentes, no se debe hacer siempre hacer lo mismo. Tal pensamiento es parte del método científico y según puedo recordar Descartes en el Discurso del método también le atribuía a la reinvención ser la base para obtener los resultados deseados.

Estos días he buscado reinventarme y evitar un abismo al que siempre he temido. En algún momento se me ocurrió que podía sortearlo pero cuando me descubrí dándome la espalda a mí mismo me avergoncé de ser tan cobarde, porque eso no soy yo. Si de algo me enorgullezco es de ser necio, de combatir, de afrontar y de beber por completo el trago amargo. Muchos conocen mis palabras: "Conoce el cielo un minuto, a cambio de una eternidad en el infierno" Creo haber vivido un par de minutos el cielo y acepto tal cual las ulteriores consecuencias.

Me siento decepcionado sí, pero afortunadamente no de mí. Intenté hacer las cosas de manera diferente y no obtuve los resultados que deseaba. No importa, lo volveré a intentar, parafraseando a Descartes derrumbaré el edificio, echaré mano de arquitectos, lo reconstruiré a mi gusto.

No esperen que mi pensamiento trágico cambie, ni que de ahora en adelante me una al club de los optimistas, ni que me permita viajar a la deriva. Esperen y acepten lo que soy, un imaginante, un soñador que puede dar muchas cosas, aún sabiendo que recibirá a cambio bofetadas y vejaciones. Como dije, la intuición me lo anticipa, pero me enorgullece saber que lo intenté, que hice las cosas diferente, que no me rendí, o que no me salvé como dictó Benedetti.



domingo, 7 de febrero de 2010

Un poema arrepentido

Faustos estos ojos que no te besan
extrañarían buscar los tuyos en ocre disimulo
Dichosos estos labios que no ven
sedientos de cariño alegórico te buscarían
Feliz este loco que no te sueña
culpable en adicción a ti sofocaría tu aliento
Clemente el tiempo que por ti no pasa
al recuerdo le arrebataría tus mejores años
Bendito quien no te ve ni te añora
que en breve tiempo atestiguaría su propia muerte.

Poema ideado, escrito y llorado en Zipolite, Oaxaca en 2009. (dedicatoria suprimida)

lunes, 4 de enero de 2010

Pobre regalo de cumpleaños

He pasado algún tiempo sin publicar nada, y no se debe a que no haya escrito nada, pero definitivamente no hay un motivo para exponer mis pobres escritos. Está por celebrarse un día trágico que detesto y para hacerlo un poco menos amargo decidí escribir un poema en deshonor a tal día. La primera versión sin duda es la más pobre y decadente. Algunos camaradas que gustan de hacer crítica de mis textos me dieron buenos consejos pero al final decidi no publicar alguna de las versiones corregidas pues considero que estoy siendo deshonesto conmigo. A fin de cuentas, la calidad del poema refleja lo que soy: decadente y sin talento.

No espero que les guste pues todos sabemos que es malo y lleno de... bueno, más bien está vacío el poema. No trascenderá, como tampoco yo lo haré.

Décadas

Como todos los días de marzo
hoy amaneció siendo invierno.
Hoy desperté viviendo un enero
como sucede todos los mayos.

Luces de memoria sortean grietas
en los vastos muros del tiempo,
repiten hasta el hastío temas
insolentes que pretendo lejos.

Agoniza y se torna cliché
la dorada arena del reloj.
Tolerarme vivir, grave error
indispensable de cometer.

El genio que nunca vivió, muere,
ingenuo pensó: todo es posible,
necio quien no entiende y no se rinde.
‘Saber’ fue su ley, o eso se cree.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Y los ganadores son...

Hola estimables amigos.

Me place que este año el concurso haya sido por demás exitoso. Contamos con seis participantes y aunque son de notar las grandes ausencias como Joel y Mari-Nieves, pudimos deleitarnos con nuevos participantes. Debo decir que fue muy dificil para el jurado elegir a las ganadores de este año, pues todas fueron por demás magistrales. Sólo pude descalificar a una calaverita pues no cumplía con los requisitos básicos de la convocatoria.

En fin, estos son los resultados:

Primer lugar: Carlos M.
Segundo lugar: Guillermo S.
Tercer lugar: Claudia G.
Menciónes honoríficas: Balam H. y Adalberto V.

La ceremonia de premiación se llevará a cabo en la ciudad de México en fecha próxima (espero que esta vez sí sea próxima) los gastos de translado del líder supremo corren por cuenta de los ganadores (espero que hayan leído las letras chiquitas en la convocatoria) . El lugar de la premiación está por definirse. Los premios a los ganadores son los siguientes:

Primer lugar: El Aleph, de Jorge Luis Borges
Segundo Lugar: Ficciones, de Jorge Luis Borges.
Tercer lugar: Antología poética de Jorge Luis Borges
Menciones honoríficas: regalo sorpresa.

Creo que está por demás decirlo, pero son los libros favoritos del Tintero y salen directamente de su biblioteca personal. Sé que son algo modestos los premios, pero guardan un valor especial y muchas anéctodas. Estoy seguro que los ganadores compartirán el aprecio de su antiguo dueño.

Eso es todo por hoy. Den sus felicitaciones a los laureados y den su apoyo para seguir en años venideros con este tipo actividades lúdicas.

He aquí las calaveritas ganadoras:

Sin título, por Carlos M.

La parca muy sobria andaba
por los pasillos de la UNAM,
queriendo desconchabar
a dos que tres literatos,
de ésos que son ingratos.

Cuando topóse con Claudia
dijo: "por ésta empiezo,
ya que es culta y coqueta,
¡qué mejor comienzo!".

En el siguiente salón,
encontróse con Ramiro
y dijo: "quisiste huir,
pero de mis manos no pudiste,
ahora sí que te retiro".

Seguía contenta y alevosa,
consiguiendo de aquí y allá,
de paso a la "Bella airosa",
se llevó a Luis consigo,
uno más de los de acá.

De camino hacia el Norte de México
andaba buscando otros infantes
cuando se tropezó con Jair
y se lo llevó (los dos muy cantantes).

Aunque la Calaca es modesta,
no sabe nada de química
por eso le dijo a Joel:
yo te llevo pa' mi orquesta.

Algo le faltaba a la Flaca,
cuando pensó: "qué tontería,
que me faltan dos que no tengo:
Marinieves y Guillermo,
la primera por su abolengo,
el segundo por su algarabía".

Y aunque quiso muchos más,
ya estaba la Parca cansada,
así que quedó empacada,
con sus libros y sus huesos,
su sonrisa y lo demás.


Sin título, por Guillermo S.

A Arturo se lo llevó
la calaca analfabeta,
el coordinador con treta
de la muerte se escapó

Dicen que también se va
los lunes de la oficina,
canta en el metro y se afina,
ni de maestro gana más.

Yosahandi falleció
en ciudad de Guatemala,
Pues la muerte encontró mala
la novela que leyó.

La maestra le había dicho
que dizque sí era muy buena
pero con toda la pena
la calaca la mató.

Jaír encontró su muerte
Cuando llegó a Monterrey
Todos se lo hicieron güey
Pobre, tuvo mala suerte.

Decían que venía de Neza
En donde la raza abunda
y la muerte, nauseabunda,
lo liquidó con presteza.

Sufrió muerte dolorosa
Mi querido amigo Yeicko.
Murió justo como Keiko
La ballena tan famosa.

Ambos murieron ahogados:
La ballena en mar aciago,
el pobre Yeicko, de briago,
ahora los dos son llorados.

El que sufrió muerte adversa
Fue el pobre de Luis Manuel
Pues como al buen Juan Gabriel
Le rechina la reversa.

En Hidalgo ahora es velado
En Querétaro lo extrañan
Y sus profes lo regañan
Pues aun muerto es reprobado.


Para Rosario, por Claudia G.

Cuando la Muerte rondaba
Rosario se acobardaba,
A escribir se sentaba,
Y a esconderse jugaba.

Si en vez de letras tuviera
Una buena y fuerte vara
En vez de enviarle palabras
Una tunda le daría.

Lejos de Chiapas se iría
A esconderse de la Flaca
Así en Israel vivía
Con Gabriel su niño amado.

Segura de haberse librado
Tranquila su casa alumbraba
Mas la lámpara esperaba
Las señales de la Parca.

Una noche de descuido
Rosario confiada estaba
Mas si la hora es la indicada
No hay letra que la detenga.

Entre llantos, palabras y alushes
Nos quedamos sin Rosario
Que ahora cuenta sus cuentos
En algún lugar lejano.


Los fósiles del SUA, por Balam H.

Al inicio de semestre
treinta eran, bien armados.
Aumentó tantito el tueste
y a morir todos los pelados.

Grandes gentes estuvieron
Pero poco a poco se murieron.
He aquí la gran historia,
con explicación satisfactoria.

Don Galleto fue el primero,
extraño zombie catalán
que siempre reclamaba fuero
y de la controversia era imán

Acerca de él uno escribió,
un personaje distinguido.
Uno que el SUA no acabó,
y de la muerte es forajido.

Cardona Boldó Ramiro,
Su objetivo dio un gran giro
Cuando lo atacó la decepción
Y del SUA fue al panteón.

Solo pocos sobreviven,
contados seres con fortuna.
Mari Nieves es de ellos,
y se fue sin falta alguna.

Personaje más ilustre
En todo el siglo no ha de haber
Pues esta gran mujer lacustre
Medallas ganó por su saber.

Hay también una dentista
que para ahora ya salió.
Pasó materias como artista
y de ser fósil se libró.

Pero válgame que horror,
todavía no han matado
a ese monstruo del infierno
que nunca a nadie ha ayudado.

Bien saben de lo que habló,
pues hay un ser en la carrera
que aburre igual que el mismo diablo
y con exposición mata la fiera.

Pero hablemos de los moribundos,
que pocos de ellos no son.
A la UNAM van los inmundos,
disque a acabar con decisión.

Laksmi, Jairo y Balam
son solo algunos de ellos.
Parecen moros del islam
pues ocupan el SUA con desuellos.

Yeicko nos abandonó
pues por un tiempo no volvió.
Desde hace un rato se aparece
Y su fantasma crece y crece.

Yuri, Luis y muchos más
también rondan los pasillos.
Sus fantasmas van detrás
de la titulación como caudillos.

En estas aulas mejicanas
Todos se van rezagando
según que le echan muchas ganas
pero ero sí, siempre faltando.

A Carlos Fuentes, por Adalberto V.

Carlos Fuentes ha partido,
se le recuerda en verdad...
Y las cosas que él ha escrito,
las leí en mi mocedad...

Con "Aura", ! Como guste !
de su prosa y de su verso...
recuerdo que me asusté
del final... qué gran suspenso....

Si este verso no compite,
con las calaveras otras,
puede ser, que me desquite,
y te mande yo mas obras....

martes, 13 de octubre de 2009

Concurso de calaveritas 2009

El Tintero desde las tierras del norte los convoca a participar en el siempre aclamado y esperado concurso de calaveritas SUA cuyo tema este años es "Intelectuales del México independiente". Las reglas son las siguientes

1. Podrán participar todos los lectores y no lectores de este blog.
2. Los participantes deben enviar sus trabajos a más tardar el día 29 de Octubre de 2009
3. Se deberán enviar máximo tres calaveritas.
4. Los personajes utilizados para las calaveritas deberán ser intelectuales mexicanos que hayan vivido (o sigan viviendo) en los siglos XIX, XX y XXI.
5. Los premios para los primeros tres lugares son libros seleccionados de la biblioteca personal del Tintero cuyos títulos se mantienen en secreto. Adicionalmente los trabajos ganadores serán publicados en http://lucidez-insensata.blogspot.com/
6. Los resultados serán publicados en http://lucidez-insensata.blogspot.com/ el día 31 de Octubre de 2009.
7. La decisión del jurado será inapelable.
8. Lo no previsto en la presente convocatoria será resuelto por el H. jurado calificador.

¡Participen! No pierdan la oportunidad de mostrar al mundo sus cualidades literarias.

sábado, 25 de julio de 2009

Arena en mis zapatos

I

Entonces, Héctor levantó la mirada, se tocó la frente y continuó hablando —Resumiendo, ningún crimen queda impune. Aquel infeliz pagará con su sangre la infamia que cometió. El único deber de los deudos es rogar a Dios por el alma de Patricia y desasirse de cualquier ambición de venganza… Es todo y gracias por escucharme— Se aseguró de que el traje negro estuviera correctamente abotonado y que el nudo de la corbata gris permaneciera impecable. Llevó sus pasos hasta donde los padres lloraban. No dijo nada pero, como si fuera a su propia madre, besó el cabello de una afligida mujer que no escuchaba discursos condolientes ni percibía otra presencia que la de la amargura y las ganas de morir. El señor de la casa estrechó la mano extendida hacia él con un débil apretón. Tenía los ojos teñidos carmesí, las marcas de tiempo en el rostro más delineadas que nunca y con una voz carraspeante agradeció al joven el apoyo brindado.

II

Ambos permanecían callados en el automóvil. Su hermana maniobraba con pasividad y su perfil insatisfecho delataba una idea inquieta circulando en el ambiente que trató de disimular con una expresión burdamente casual. —¿Sabes si han encontrado al asesino?— Con tono irritado él res-pondió que de ser así no hubiera demorado en decírselo. No era extraño que Kira preguntara obviedades y tampoco lo era la hostilidad de Héctor hacia, lo que según él, eran las consecuencias menos graves del poco ingenio familiar.

—¿Dónde encontraron al cadáver? —Cuestionó ella después de unos minutos y ya sin el enfado que le provocaba la constante postura altanera de su hermano. —En la playa… en Cayo Sombrero —explicó—. Si necesitas más detalles, no te los puedo dar. No es mi costumbre importunar a los dolientes con observaciones morbosas.

—Sé que es algo difícil para ti e incomprensible para mí —observó Kira— pero creo que te estás culpando, y por lo mismo sufriendo, por algo que pudiera no ser tu culpa. Si el asesino estaba planeando el asesinato, como parece que lo hizo, entonces pudo ser esa noche o cualquier otra. Algún día tenía que estar sola. No podías acompañarla por siempre. Pudiste ir a ver a tus amigos al siguiente día o la siguiente semana y hubiera sucedido lo mismo… No se trataba de un asesino circunstancial.

—Pero… ¿Por qué alguien querría matarla? No lo entiendo.

III

Kira entró primero en la habitación, levantó la ropa que aún estaba húmeda la echó en un cesto y le dijo a su hermano —Acuéstate, descansa y no pienses más en ello. No lo merece. Además esa novia tuya jamás me gustó para ti —Héctor sorprendido miró a su hermana y ella se detuvo al ver esa expresión —¿Qué te pasa? ¿Por qué esa cara? ¿Qué te sorprende? —Ella se encogió de hombros y se inclinó al suelo. Ambos se miraron de nuevo y quizá, sincronizados, vieron el mismo objeto en el suelo —¿Por qué tienen tanta arena tus zapatos?

lunes, 20 de julio de 2009

Para conmover

La olimpiada internacional de física es para muchos insustanciales como yo, un sueño guajiro, para millones algo cuya existencia desconocían (o desconocen), para algunos cientos algo muy complicado y para un puñado de elegidos una realidad y un reto más que han librado con éxito.

Hoy me detengo a felicitar a dos personas de entre ese puñado de elegidos que consiguieron las primeras dos medallas para un país que jamás había conseguido ningún reconocimiento en tal competencia. México desde hace 18 años participa en dicho evento y aunque no puede culparse al decadente sistema embobativo nacional de la nula pesca de reconocimientos en disciplinas cognoscitivas, sí puede suplicársele que deje de comprar hummers y en verdad haga algo por elevar el nivel educativo nacional.

Los nombres de estos dos jóvenes están resonando quizá muy poco para mi gusto (o comparado con mi euforia), pues sé que estar colocado en una butaca compitiendo con otros jóvenes brillantes es una situación nada sencilla. David Hernández y Edgar Sánchez han conseguido lo que ningún otro mexicano había hecho y no merecen menos que el reconocimiento y la felicitación de cada uno de nosotros. No podemos decirles que estamos orgullosos, pues sería hacerlos menos. Nadie ha hecho nada por ellos ni ayudó a que consiguieran lo que hoy han logrado (con excepción de su familia, amigos y profesores). Afirmar que es un logro de la nación es un error y una ofensa para estos jóvenes que sólo merecen nuetra admiración. Su esfuerzo, su estudio, su dedicación, su esmero, sus capacidades sólo a ellos mismos pertenecen. Incluso la felicidad que deben sentir, nadie más la compartirá. ¿Puede haber algo más emocionante que el momento en que uno sabe? [Volpi: 2002, p 250]

Aunque los jóvenes Roberto Carlos Velázquez Nava y Eduardo Alva Avila no figuran en las felicitaciones de los medios yo les expongo mi más sincera admiración como colega. Estoy seguro que hablo por toda la comunidad del honorable CECyT Juan de Dios Bátiz (Voca 9) cuando les externo estas felicitaciones por su participación en la Olimpiada. Sin duda han hecho un buen papel y confirman como toda la vida que Voca 9 fue, es y seguirá siendo la escuela de nivel medio superior de mejor nivel educativo, además de ser la que más genera científicos, investigadores e ingenieros de primer nivel.

¡La técnica al servicio de la patria!

martes, 14 de julio de 2009

A tu memoria

He escrito quizá demasiado sobre desencuentros y despedidas; hoy podría escribir —como lo hizo Neruda— los versos más tristes, pero me declaro incapaz de hacer eso y tantas otras cosas. Hacer feliz a una persona que —erróneamente— decidió creer en mí, no es una de mis cualidades. Lamento haberle hecho perder el tiempo y lamento tener que lastimarla. No es sencillo para mí alejarme de todos esos sucesos gratos y terminar para siempre algo que disfruté demasiado. Lo sufrí también, no podré negarlo, pero eso ya lo he olvidado. Sólo recuerdo momentos donde la carne se hizo una o donde las risas eran espontáneas y era posible creer que el amor sí puede ser exagerado.

Publicaré continuación un poema que no teme parecer insustancial y falto de retórica, ya es bien conocida mi poca habilidad con la poesía. Lo publico con el único afán de recordar a quién compartió conmigo parte de su vida.


Recuerdo tu nombre,
Y me resulta caro,
Como esos poemas rojos
Alma y guerra en mi pecho.

Recuerdo tu nombre
y grito mis llantos
para que escuches
este cariño extraño

olvido tu nombre
y lo suspiro
comienzo a extrañar
y no me conozco

solo conozco tu nombre.

domingo, 7 de junio de 2009

Mutatis mutandis

Era un escritor arrogante, fatuo e inútil como todos los de su clase. Se jactaba de escribir historias magistrales y de ser un genio desdeñado. Muy pocos, o quizá nadie, ha leído una línea completa de Heriberto Paz.

 

Lo cierto es que un solo texto ocupó toda su vida. Lo inició cuando sus estudios universitarios concluían. ¿Era un cuento, una novela, un ensayo? Eso no tiene importancia, más vale que no la tenga. El escrito se hundió junto con un porta­folio en un río silencioso. Heriberto lo arrojó, desde un puente colgante. ¿Qué motivos tuvo? Los suficientes para darse cuenta de su incompetencia literaria. ¿Quién no haría lo mismo al ser tan estúpidamente perfeccionista?

 

La versión primitiva del texto la guardó con la vana ilusión de que un día fuera comparada con su versión ulterior para así demostrarse a sí mismo el poder de su genio creativo. Hizo una primera corrección pero la consideró demasiado insustancial así que dejó transcurrir casi dos meses sin ver una sola línea. Regresó lleno de ideas que incluyó en el nuevo escrito y en cuanto estuvo preparado releyó su creación. No quedó satisfecho. Eliminó palabras, líneas, párrafos enteros, pero siguió sintiéndose irrelevante. Una vez más se preparó y tomó tiempo para discernir con mayor claridad sus decadencias y cualidades. Cada noche, cada amanecer, cada momento bohemio, era pretexto perfecto para estudiar su obra y crear los elementos innovadores que lo habrían de llevar a la cima.

 

Pronto, las modificaciones, pasaron a ser fundamentales en su vida, se convir­tieron en su pasatiempo, en su segundo trabajo, en un deliro extático permanente. Había días en que agregaba un acento o quitaba una coma, pero había otros en que su creatividad léxica afloraba y se permitía cambiar casi todas las palabras por cultismos y tropos exóticos. En ocasiones, sólo se sentaba a ver el humo de un cigarro elevarse y a filosofar sobre la importancia de su literatura.

 

Fueron treinta y un años los necesarios para que el escritor viera colmada su obra. No sé cuantas hojas de papel, lápices, plumas, y lágrimas utilizó, pero al final quedó satisfecho. Se asombró por la elocuencia y sagacidad de cada palabra en la cons­trucción que era nada más suya. Sólo hacía falta una cosa. Comparar el texto definitivo con el primero. ¿Qué maravillas tendría sobre el texto original? ¿Cuánta supremacía habría conseguido con tantos años de esfuerzo? El resultado fue paralizante. Cada coma, cada punto, cada línea, cada palabra, eran exactamente iguales.

domingo, 17 de mayo de 2009

La muerte y los escritores (o Chau número tres)

Es terrible saber que las personas que admiras también son mortales y que su presencia ya no te alcanzará más. Por eso hoy que ha muerto Mario Benedetti hago un triste recuento de todas esas personas que admiro y pienso en lo que decía Sabines: ¡Qué costumbre tan salvaje esta de enterrar a los muertos!...

Cortazar murió el mismo año que nací, Borges dejó su ceguera terrena en 1986, Paz empezó a descansar en 1998, Sabines alcanzó a la tía Chofi en 1999, Elizondo partió en 2006 y ahora en 2009 vemos irse a Benedetti (hay muchos otros que no menciono pero que guardo en mi memoria). Y aunque todavía nos queda Fuentes, Gabo, Xirau, Bryce Echenique y muchos otros, pienso en lo doloroso que será verlos partir. ¿Qué será de la literatura latinoamericana sin todos ellos? ¿Qué nos queda de la generación del medio siglo? ¿Qué nos espera sin la generación del boom? Nos quedará el extasiante sabor a literatura hecha en América. Siempre los tendremos en nuestros libreros y en las abundantísimas citas que haremos.

No quiero sonar demasiado romántico o demasiado anclado a la literatura del siglo pasado, pero no veo en estos años sucesores de su talla. Ojalá el tiempo me silencie y ansío que así sea... Por el momento, no resisto esta sensación de vacío que siempre me provoca la muerte.

Adios Mario, quizá no fuiste el mejor poeta latinoamericano, quizá no fuiste el más reconocido, pero sabes bien que fuiste un suspiro en muchos, un consuelo en otros y en una cuantiosa suma fuiste las líneas impulsoras para adentrarse en el universo literario. Gracias por tus versos, por tus letras, por tu voz que supo gritar rebeldía.

domingo, 10 de mayo de 2009

Aviso importante

—Esto es serio. Por favor deja de bobear y escúchame —dijo ella y la sonrisa de Salvador, se desvaneció. Estaba consciente del diálogo venidero. Toda la noche intentó huir de él, pero la insistencia de Esperanza no dejaba resquicios de aire. Ahora ni las más simpáticas anécdotas, ni las canciones más románticas, evitarían la fractura. En el semblante de ambos los tímidos sentires no se desinhiben, el tenso instante parece doblar el tiempo, no así lo siente Salvador. Soñó, luchó, pero su pecado es anticiparse e intentar corregir el rumbo del barco sin timón. Hay pocas cosas capaces de sorprenderlo y ya puede escuchar las justificaciones de Esperanza. Puede anticipar el discurso, con las palabras precisas.


—Sé lo que me dirás. Lo he venido razonando desde hace tiempo. No puedo responderte nada, pero sí pedirte sólo una cosa —balbuceó Salvador. La mirada de ella tampoco exhibía desconcierto. Calló, sus ojos mutaron pasivos y él se enfrentó sin temor:


—No me lo digas hoy. Espera hasta mañana. Quiero llegar a mi casa y tomar el orgullo que escondí el mismo día que te conocí. Hoy no estoy preparado. Quizá jamás lo esté pero hoy, en definitiva, no es el momento.


—Quizá mañana sea demasiado tarde —dijo ella.


—No lo sé, pero hoy diría palabras ingratas.


—Sólo me demuestras tu cobardía.


—Nunca he dicho ser muy valiente —respondió Salvador y bajó la cabeza—. Cuando todavía éramos amigos te confesé mi temor ante las relaciones. Quise que esto fuera diferente, pero no pude… siempre termino en lo mismo… Te fallé…


—No lo hiciste. La culpa es de ambos por suponer que las cosas pueden cambiar.


— ¿Puedes esperar hasta mañana? Quiero ver al sol salir y disculparme por mis errores. Sólo entonces, podré escucharte.


— ¿Para qué postergar el suplicio? Con lo que hoy me dices, ya no podré decir nada mañana. ¿O es que quieres recurrir a una mejor táctica para escapar de nuevo?


—No.


— ¿Entonces? —preguntó ella un poco desesperada.


—Necesito serenarme, para escucharte y que ninguno de los dos salga más herido. Espero poder seguir siendo tu amigo.


— ¿Lo ves?, ya estamos siendo sinceros.


—Por favor, espera a mañana… La relación inició por ti, y también sé que tiene que terminar por tu culpa… No quiero reprochar nada pero todo ha sido a tu modo, espero poder controlar esto por lo menos.


—Es inútil, ya nos hemos dicho lo suficiente.


—¿Nos volveremos a ver algún día? —preguntó Salvador.


—Es mejor que no, por el bien de los dos.


— ¿Y si nos encontramos de nuevo?


—No podré verte a los ojos sin sentir impotencia —respondió Esperanza.


—Yo tampoco —dijo él.


—No hay nada que reprochar. Te agradezco tu tiempo, y tus intentos, pero no son suficientes para mí.


— ¿Hay algo que pueda hacer para remediarlo?


—No… El amor es un líquido que fluye entre dos corazones, entre dos almas. Aquí no sucedió así —dijo ella como para sí misma.


—Lo lamento. Te fallé.


—Yo también, pero no te preocupes, lo intentamos.


—Ya no hay más que decir. Despidámonos antes de lastimarnos más —concluyó Salvador.


—Hasta nunca.


—Adiós.


Un alma rota y un espíritu decaído. Ambos avanzan lerdos, en sentidos contrarios. El final de la calle es oscuro. Ya se iluminará cuando lleguen a él.


El llanto lo embarga, la humedad en las mejillas la invaden. Él teme levantar la mirada, ella dirige su frente al cielo. El orgullo va delante de Esperanza, la incertidumbre frente a Salvador. Uno llora el final de una relación que lo desenterró de la miseria, y la otra sufre un desengaño. El primero maldice la suerte, la última a su antiguo compañero. Los estragos de la relación fueron: un hombre creyéndose un juguete sólo por anticiparse a diálogos inexistentes; una mujer ya sin ilusión de encontrar a un hombre, al cual poderle decir sin ser interrumpida: Te amo.